Un Excel que solo entiende una persona
El día que esa persona está de baja, la empresa se para. Y cada copia del archivo cuenta una cosa distinta.
Software a medida · Montilla y en remoto
Programas de gestión hechos a la medida de cómo trabajáis vosotros: stock, partes de trabajo, pedidos, citas, clientes. Sin plantillas y sin cuotas por funciones que no usas. Voy en persona por la provincia de Córdoba y trabajo en remoto con quien esté más lejos.
Si algo de la izquierda te suena, lo de la derecha es lo que hago.Si lo de arriba te suena, lo de abajo es lo que hago.
Por qué yo
El que va a verte, el que escribe el programa y el que te coge el teléfono seis meses después son el mismo. Nada se pierde por el camino porque no hay camino.
Si estás en la comarca y algo se rompe un martes por la mañana, estoy en tu nave esa misma mañana. Si estás lejos, tienes mi teléfono igual: hablas conmigo, no con un ticket.
El código, la base de datos y las claves van a tu nombre desde el primer día. Si mañana quieres a otro programador, coge el proyecto y sigue.
El punto de partida
Ninguna empresa me llama pidiendo software. Me llaman porque una de estas tres cosas les está costando horas cada semana.
El día que esa persona está de baja, la empresa se para. Y cada copia del archivo cuenta una cosa distinta.
El albarán, el parte de trabajo, la hoja de la nave. Alguien lo pasa a limpio por la tarde, y ahí es donde entran los errores.
La gestión por un lado, la tienda por otro, el correo por otro. Los datos se copian a mano de una pantalla a la siguiente.
Servicios
De arriba abajo: primero lo que resuelve problemas que hoy te cuestan horas, después lo que ya sabes que necesitas.
Son los mismos servicios de arriba, con el nombre técnico. Si has llegado buscando alguno de estos, sí, lo hago.
Trabajo en producción
Los clientes van sin nombre, por respeto. Lo que ves debajo es el software: las mismas pantallas que abren cada mañana.
Notas en papel, llamadas y mensajes sueltos. Nadie sabía qué se había pedido ni en qué estado estaba.
Cada pedido queda registrado con su estado, quién lo pidió y cuándo. El proveedor responde desde un enlace, sin crear cuenta.
Next.js · PostgreSQL · enlaces firmados de un solo uso · actualización en vivo
| Línea | Descripción | Uds. | Precio | Proveedor dice |
|---|---|---|---|---|
| 01 | Chapa lisa 2 mm · 1000×2000 · S235 | 14 | 38,40 € | Servida completa |
| 02 | Chapa lagrimada 3 mm · 1250×2500 | 4 | 96,10 € | Servida completa |
| 03 | Angular 40×40×4 · 6 m | 18 | 21,75 € | 12 ahora, 6 el lunes |
| 04 | Electrodo básico 3,25 · caja 5 kg | 6 | 28,90 € | Servida completa |
Había que llamar al encargado para saber si quedaba un material, si estaba pedido o en qué estantería estaba.
Cualquiera escribe el nombre en el buscador y ve al momento cuánto hay y dónde está. Una entrada o una salida se registran en unos tres segundos escaneando el QR.
PWA instalable · lector QR del propio navegador · funciona sin cobertura y sincroniza después
ALM-0412 · Estantería C3
Tubo redondo Ø20×1,5 mm
No había forma de planificar rutas ni de saber si las visitas se hacían de verdad. Todo dependía de la palabra de cada comercial.
Las rutas se planifican sobre el mapa y cada visita queda confirmada con la ubicación real. Si alguien se desvía, el responsable lo ve al momento.
Geolocalización del navegador · geocercas por cliente · avisos a la oficina por Telegram
Los pedidos entraban por teléfono o por plataformas de terceros que se llevan una comisión de cada uno.
El cliente pide desde el móvil por su propio canal, la cocina lo ve al instante en un tablero y el dueño cambia la carta cuando quiere.
PWA · tablero en tiempo real · impresión directa en cocina
Las citas se cerraban por WhatsApp a mano, entre paciente y paciente. Los mensajes se contestaban tarde, algunos se quedaban sin leer y la agenda vivía en tres sitios a la vez.
Un asistente atiende el WhatsApp a cualquier hora: da cita, la cambia, la anula y avisa el día antes. Lo que no sabe contestar no se lo inventa, lo pasa a una persona.
Bot de WhatsApp con IA · agenda sincronizada · ficha de paciente · recordatorios automáticos
Sobre mí
Escribo el programa que le falta a tu empresa. El que hace que dejes de apuntar las cosas en papel, en un Excel que se rompe cada semana o en la memoria de una sola persona. Si estás cerca me planto en tu nave; si estás lejos, lo vemos por videollamada y funciona igual.
Si os obligo a cambiar la forma de trabajar, la gente deja de usar el programa a las dos semanas y hemos tirado el dinero.
Método
Un formulario corto o un WhatsApp. Te respondo en menos de 24 horas con preguntas concretas y una primera idea.
Veo cómo se hace hoy, en persona o por videollamada. De ahí sale el alcance: qué entra, qué no entra y cuánto cuesta.
Ves algo funcionando pronto y lo pruebas con tu gente. Revisiones por WhatsApp, sin desaparecer tres meses.
Entrega, formación a tu equipo y traspaso de claves. Mantenimiento después solo si lo quieres.
Antes de escribirme
Las respuestas de verdad, incluidas las incómodas. Si tu duda no está aquí, me la puedes hacer por WhatsApp sin compromiso ninguno.
Si tenéis un proceso que hoy se lleva en papel, en un Excel o en la cabeza de una persona, sirve. Trabajo con talleres, restaurantes, comercios y equipos comerciales de menos de cincuenta personas. No hace falta ser una empresa grande ni tener a nadie de informática.
Depende de lo que haya que resolver, y no te lo puedo decir sin verlo. Primero miro el proceso, después te paso un presupuesto cerrado: sabes lo que vas a pagar antes de que empiece nada. Si lo que necesitas se arregla con algo que ya existe y cuesta 20 € al mes, te lo digo y no te cobro por escribirlo.
Lo normal es que estés usando una primera versión entre dos y cuatro semanas desde que empezamos. No desaparezco seis meses para entregarte el proyecto entero de golpe: primero va la parte que más duele, la usas con tu gente, y con lo que aprendemos ahí construyo el resto.
No hay que cambiarlo. Casi siempre lo que hago es construir alrededor: le saco los datos al programa que ya tienes y le añado por fuera lo que le falta. Aunque sea antiguo y no tenga ninguna forma oficial de conectarse, hay manera de sacarle los datos. Es de las cosas que más hago.
Porque en una agencia hablas con un comercial y quien escribe tu programa no ha pisado tu nave nunca. Aquí es la misma persona de principio a fin, y vive a quince minutos. La contrapartida es honesta: soy uno solo, así que no cojo diez proyectos a la vez. Si estoy lleno, te lo digo.
Es la pregunta correcta y casi nadie la contesta. El código está en tu cuenta, los datos en tu base de datos y todo queda documentado. Cualquier programador puede coger el proyecto y seguir. No trabajo con nada cerrado que solo yo pueda tocar.
No. El programa se adapta a cómo trabajáis, no al revés. Por eso voy primero a verlo en persona: por videollamada no se ve cómo trabaja alguien con guantes y con prisa.
Tuyos, y no es una forma de hablar. La base de datos y el alojamiento van en cuentas a tu nombre y con tu tarjeta. Yo tengo acceso mientras trabajamos juntos, y el día que quieras me lo quitas tú sin pedirme permiso a mí.
Sí, y no es una concesión: trabajo con quien esté donde esté. Si estás a menos de tres cuartos de hora —Aguilar, Puente Genil, Lucena, Fernán Núñez, Córdoba capital— voy en persona siempre que haga falta. Más lejos, o en otra provincia, funcionamos en remoto: videollamada para ver el proceso, WhatsApp para el día a día y una visita al principio si el proyecto lo merece. La mitad del trabajo de un programa se hace igual de bien a distancia; lo que cambia es cuántas veces nos vemos la cara.
Empezamos
No hace falta que sepas qué necesitas ni cómo se llama. Descríbeme el problema en dos frases y te digo si tiene solución y por dónde empezaría.
Cuatro preguntas cortas. Con eso te respondo con algo concreto, no con un genérico.
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